Hija
de la famosa sonera venezolana, Canelita
Medina, Trina hereda de su madre la pasión
y el gusto por la música.
Su portentosa voz la colocó al frente
de la escena musical venezolana tras actuar
como corista en varios temas que marcaron
historia: uno al lado de Frank Quintero,
“Mí no tiene con qué”,
y tres conjuntamente con Yordano: “Robando
Azules”, “Por estas calles”
y "Madera Fina". Pero, además
del canto, Trina se mueve con facilidad
por distintos ámbitos relacionados
con el medio artístico, entre ellos
la actuación, en la cual incursionó
en el año 2004 al interpretar al
personaje “Felicidad” en la
producción dramática de Radio
Caracas Televisión, "Negra consentida",
así como también en la gestión
cultural, al desempeñarse durante
4 años como Subdirectora de Cultura
de la Universidad Central de Venezuela.
Trina realiza estudios musicales en el
Conservatorio José Reina, que incluyen
armonía, bajo eléctrico, piano,
orquestación y arreglos. Lila Vera
y Alfredo Naranjo –sus grandes maestros-
la ayudan a desarrollar su potencial. Luego,
en 1989 se hace con el primer lugar del
Festival Internacional de Tumbas de Curazao,
convirtiéndose con ello en la primera
mujer en obtener ese galardón. Dos
años más tarde es invitada
al I Festival de Música Latinoamericana,
donde comparte escena con el maestro Eddy
Palmieri en la Sala Ríos Reina del
Teatro Teresa Carreño.
En 1993 es invitada nuevamente al II Festival
de Música Latinoamericana cuando
alterna con el gran Rubén Blades.
Es en este evento donde el famoso compositor
“Tite Curet Alonso” le regala
cinco canciones de su inspiración.
En una improvisada descarga musical con
Luis Enrique y Tony Vega realizada en Puerto
Rico, el ejecutivo de Sony Music, Ángel
Carrasco, le propone un contrato de grabación
que en 1995 se materializa con su primer
trabajo como solista: “Trina Medina”.
El álbum, grabado en su totalidad
en Puerto Rico, le ganó el respeto
no sólo del medio musical, sino también
del público y de la crítica
especializada. Debido al éxito de
esta placa, así como de “Entrega”
grabada posteriormente con el mismo sello,
una reconocida empresa mundial de bebidas
espumantes la contrata para ser la voz de
su campaña publicitaria en el mercado
puertorriqueño. Fue tal su aceptación
que deciden transmitirla en Miami y New
York para el público latino. En esta
época Trina comparte escenario con
grandes orquestas y personalidades en Nueva
York, entre ellas La Orquesta de la luz,
El Gran Combo, Ismael Miranda, Cheo Feliciano
y Willie Colón. Con este último
realizó una gira de conciertos por
Filadelfia.
En 1998 el “Grupo Vera” la
invita a grabar un disco para celebrar su
20 aniversario y allí comparte con
Simón Díaz.
Trina ha desarrollado una particularidad
escénica que descansa sobre su fuerza
vocal. Haber logrado esta identidad propia
le ha merecido el respeto y la admiración
de varias generaciones, incluso en plazas
tradicionalmente dedicadas al culto de los
géneros latinos como lo son Puerto
Rico y Cuba.
Pero su actividad
musical no se ha centrado sólo en
el canto. También se ha dedicado
a la producción al frente de su estudio
de grabación, TM Records, así
como a la composición. Además,
Trina realizó la música de
la película “Una Abuela Virgen”. |